Sus síntomas son dolor en el talón generalmante en parte interna y dolor en la planta del pie. Duele al apoyar el pie en el suelo sobretodo al comienzo del día por las mañanas o después de haber reanudado la marcha después de haber permanecido muchas horas sentado y en reposo. La sensación de dolor suele ser punzante y penetrante en su fase aguda y va desvaneciendo el dolor a medida que transcurre la actividad. Su tratamiento es el mismo que para casi todas las patologías que cursen con inflamación de tejidos blandos como pueden ser tendinitis o esguinces por ejemplo. Lo principal para toda lesión que cause microtraumatismos de repetición es el REPOSO ABSOLUTO de dicha zona, en este caso el pie, combinando con crioterapia cada 2h durante 15-20 min en las 48h primeras para bajar la inflamación y calmar el dolor. Masajear la zona plantar, estirarla, movilizaciones del calcáneo, y el resto del pie. También es conveniente inmovilizar el pie con un vendaje si la persona desea realizar algunos pasos. Y no menos importante realizar estiramientos de la fascia plantar en cuanto se empiece a sentir menos dolor y que la inflamación cedió un poco. En todo caso es una lesión que hay que conviene estar encima tratandola y no cesar hasta la recuperación completa puesto que puede volver a aparecer en próximos episodios si no se ha curado bien por primera vez. También resaltar que la vuelta a la actividad deportiva debe ser moderada y progresivamente.
El espolón calcáneo es una lesión principalmente derivada de la fascitis plantar, esto quiere decir que suele ser la lesión secundaria a dicha fascitis. Aunque cabe decir que no siempre aparece por culpa de la fascitis, sino que se puede padecer sin haber sufrido antes la fascitis y no todo el mundo que sufre de fascitis tiene porque aparecerle. El espolón tiene como una forma de aguijón de avispa, que se forma en la parte anterior e interna del calcáneo por una calcificación de la fascia plantar en su inserción, debido a una inflamación crónica que aparece por la reacción a la estimulación mecánica de la fascia plantar. El espolón calcáneo no suele tener síntomas por eso no suele ser la causa del dolor si no más bien es la consecuencia de la fascitis plantar. El tratamiento para una lesión crónica siempre es más complejo y con menos resultados pero de todas maneras hay que tratarlo. Aquí es conveniente realizar muchos estiramientos e ir ganando movilidad en el calcáneo y resto del pie para liberar la fascia, como medidas más inmediatas. También pudiéndose tratar con antiinflamatorios o incluso quirúrgicamente para liberar a la fascia plantar. El método para diagnosticar el espolón calcáneo es mediante una radiografia.
El espolón calcáneo es una lesión principalmente derivada de la fascitis plantar, esto quiere decir que suele ser la lesión secundaria a dicha fascitis. Aunque cabe decir que no siempre aparece por culpa de la fascitis, sino que se puede padecer sin haber sufrido antes la fascitis y no todo el mundo que sufre de fascitis tiene porque aparecerle. El espolón tiene como una forma de aguijón de avispa, que se forma en la parte anterior e interna del calcáneo por una calcificación de la fascia plantar en su inserción, debido a una inflamación crónica que aparece por la reacción a la estimulación mecánica de la fascia plantar. El espolón calcáneo no suele tener síntomas por eso no suele ser la causa del dolor si no más bien es la consecuencia de la fascitis plantar. El tratamiento para una lesión crónica siempre es más complejo y con menos resultados pero de todas maneras hay que tratarlo. Aquí es conveniente realizar muchos estiramientos e ir ganando movilidad en el calcáneo y resto del pie para liberar la fascia, como medidas más inmediatas. También pudiéndose tratar con antiinflamatorios o incluso quirúrgicamente para liberar a la fascia plantar. El método para diagnosticar el espolón calcáneo es mediante una radiografia.
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